Una Cuestión de Derechos Humanos, Sexuales y Reproductivos


Los Derechos Sexuales y Reproductivos se encuentran enmarcados dentro de los principios internacionales de los Derechos Humanos, delineados por las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud.

Si bien en México han habido grandes avances en temas como el acceso a los métodos anticonceptivos, la interrupción legal del embarazo y el acceso a cuidados prenatales, a miles de mexicanas se les niega diariamente el derecho a:

-La integridad personal y la autodeterminación
-La salud reproductiva
-La toma de decisiones libres, responsables e informadas
-El acceso a una atención médica humanizada y de
 calidad sin sufrir discriminación, coerción o violencia.   

Carecemos de políticas públicas que alberguen y protejan los derechos de las personas que atraviesan por esta vivencia. En la mayoría de países occidentales y de acuerdo a los protocolos internacionales de prácticas clínicas basadas en evidencia, las mujeres reciben atención óptima psicológica especializada donde además participan equipos multidisciplinarios especialistas en el manejo de esta crisis que intervienen a través de diversas medidas (asesoría legal, trabajo social, especialistas en duelo, creación de objetos conmemorativos, orientación sobre fuentes de ayuda etc.).

En contraste, en México no solamente se carece de estos servicios, sino que se han documentado múltiples casos de VIOLENCIA OBSTÉTRICA: aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales. 

En el caso particular de las Pérdidas Gestacionales e Infantiles, esta Violencia Obstétrica se manifiesta desde la utilización de protocolos de atención caducos e innecesarios -como el legrado de rutina en lugar del manejo expectante que  privan a la mujer de su derecho a la autonomía y la toma de decisiones informadas-, trato deshumanizado que refleja la falta de capacitación y sensibilidad del personal
(por ejemplo, dejar a una madre que acaba de perder un hijo en la misma sala que las mujeres con sus recién nacidos sanos, no permitir ver y cargar al bebé, la presencia de otros miembros de la familia, etc) hasta situaciones de agresión irrebatible – malos tratos, insultos, acusaciones, entre otros-.

A través de largos años de esfuerzos de varios actores, se han conseguido grandes cambios en materia de Derechos Sexuales y Reproductivos en México, sin embargo, en Red Papalotl consideramos que ha llegado el momento de ampliar este trabajo a favor de las mujeres que tienen pérdidas gestacionales e infantiles.

No olvidemos que no solo las mujeres que no quieren embarazarse o las que desean interrumpir un embarazo, tienen derechos.

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