“Pérdidas Gestacionales e Infantiles” es un término genérico que se usa para referirse a la muerte que ocurre desde el inicio del embarazo hasta antes de cumplir un año de vida. Esta expresión es utilizada en lugar de definiciones médicas y demográficas ya que éstas son complejas y, en muchas ocasiones, los diagnósticos se traslapan, generando confusión y, por otra parte, tienen connotaciones socio-culturales que pueden afectar negativamente a las personas que atraviesan por este proceso (por ejemplo, la palabara "aborto" se asocia a la Interrupción Legal del Embarazo. También existen términos médicos como "productos anormales de la concepción"que no corresponden a la experiencia y significados del embarazo para las mujeres y su familia).
Frecuencia
En México, como en muchos otros países, no contamos con estadísticas precisas, confiables o actualizadas. Esto se debe tanto a la complejidad de las clasificaciones como al subregistro. Los datos se basan en recopilaciones de la Secretaría de Salud y estimados de organismos como el CONAPO y OMS. Las cifras de la SSA se basan en los egresos hospitalarios (por lo que dejan lugar a casos que ocurrieron afuera y a una falta de concordancia en la clasificación entre e intrainstitucional) y el INEGI lleva la cuenta exclusivamente de los casos en los que se emite un certificado de defunción, que si bien está indicado para cualquier momento del embarazo, se suele emitir únicamente a partir de las 21 sdg, además de no enviarse al registro civil.
Se estima que uno de cada tres a cuatro embarazos terminan con la pérdida involuntaria de un bebé[i] y por cada 200 niños que nacen en México tres morirán antes de celebrar su primer cumpleaños.
Se estima que uno de cada tres a cuatro embarazos terminan con la pérdida involuntaria de un bebé[i] y por cada 200 niños que nacen en México tres morirán antes de celebrar su primer cumpleaños.
Sin embargo, en relación a las pérdidas antes del nacimiento, existen estudios clínicos recientes que indican que entre el 40-60% de las concepciones resultan en pérdida, pero simplemente la mujer no se da cuenta de que estaba embarazada y cree que tuvo una menstruación retrasada o más abundante de lo normal cuando en realidad estaba teniendo una pérdida.
A nivel mundial, cada año nacen muertos 3.3 millones de niños y más de 4 millones mueren en los primeros 28 días de vida.[i] Los casos en los que la muerte ocurre durante el embarazo suceden con mayor frecuencia durante las primeras doce semanas de gestación y cuando ocurren después del nacimiento, la mayoría se presenta en los primeros 28 días de vida.[ii]
Causas
Desafortunadamente, en la mayoría de los casos los padres se quedan sin una respuesta de por qué ocurrió la pérdida. Ya sea porque no se llevaron a cabo estudios postmortem o porque simplemente no hay una causa que la ciencia médica pueda explicar, como en el caso de la "muerte de cuna" (muerte súbita infantil)
Existen diversas condiciones asociadas con la pérdida de un embarazo. En el caso de las pérdidas prenatales, la más común son las alteraciones genéticas. Algunas de estas condiciones son prevenibles o al menos controlables, como enfermedades de la madre (hipertensión arterial, diabetes, padecimientos inmunológicos) e infecciones. Pero en muchas ocasiones no hay nada que se pueda hacer, como en las alteraciones genéticas, los accidentes de cordón umbilical y anormalidades anatómicas en el útero
Existen diversas condiciones asociadas con la pérdida de un embarazo. En el caso de las pérdidas prenatales, la más común son las alteraciones genéticas. Algunas de estas condiciones son prevenibles o al menos controlables, como enfermedades de la madre (hipertensión arterial, diabetes, padecimientos inmunológicos) e infecciones. Pero en muchas ocasiones no hay nada que se pueda hacer, como en las alteraciones genéticas, los accidentes de cordón umbilical y anormalidades anatómicas en el útero
Las muertes que se dan alrededor y después del nacimiento se deben principalmente a complicaciones perinatales (partos complicados, prematurez, asfixia, etc) , malformaciones cardiacas e infecciones.
Un Proceso Silencioso, Solitario y Doloroso
En nuestro contexto actual, estas vivencias suelen ser desatendidas por la sociedad debido a la ignorancia y al tabú que constituye la muerte de un bebé. No existen rituales para despedir a un bebé que se ha que se ha perdido en etapas tempranas del embarazo, espacios, eventos o incluso documentos (como certificados de defunción) a través de los cuales se reconozca su existencia.
No sólo se trata de un acontecimiento que se mantiene en silencio, también puede ser muy doloroso. Existe evidencia sólida, a nivel nacional e internacional, que nos permite afirmar que perder a un(a) hijo(a) aún desde el inicio del embarazo, tiene un fuerte impacto negativo en la salud mental y el bienestar de las mujeres y, en muchas ocasiones, en el de las personas que le rodean.[i]
Son pocos los estudios que se han llevado a cabo en el país, pero la poca información publicada y la experiencia de diversas agrupaciones y profesionistas dedicados al tema, confirman que la actitud de los familiares y conocidos es negar la realidad e importancia de la existencia del que, para los dolientes, es su hijo, que se trata de un duelo muy complicado… y muy solitario. [ii]
[i] Cf. cf Simmons R, Sing H, Maconochie N & Green J. 2006. Experience of miscarriage in the UK: Qualitative findings from the National Women´s Health Study. Social Science and Medicine 63: 1934-1946
Lovell, A. (1983). ‘Some Questions of Identity: Late miscarriages, Stillbirth, and Perinatal Loss,’ Social
Layne, L. (2003). Motherhood Lost: A Feminist Account of Pregnancy Loss in America . New York: Routledge
[ii] cf. Romo-Medrano Mora, Karina E. 2009. Missing Bodies: Experiences of pregnancy loss in a public hospital in Mexico City. (2009). Dissertation. Amsterdam Masters in Medical Anthropology, Universiteit van Amsterdam.
[i] Banco Mundial: Level & Trends in Child Mortality. Report 2011. Estimates by the UN Inter-agency Group for Child Mortality Estimation (UNICEF, WHO, World Bank, UN DESA, UNPD).
[ii] Hampton (opcit)
[i] Church, Lisa. 2002. Hope is Like the Sun: Finding Hope and Healing after Miscarriage, Stillbirth and Infant Death. Hampton, Virginia: HopeXchange Publishing.
No sólo se trata de un acontecimiento que se mantiene en silencio, también puede ser muy doloroso. Existe evidencia sólida, a nivel nacional e internacional, que nos permite afirmar que perder a un(a) hijo(a) aún desde el inicio del embarazo, tiene un fuerte impacto negativo en la salud mental y el bienestar de las mujeres y, en muchas ocasiones, en el de las personas que le rodean.[i]
Son pocos los estudios que se han llevado a cabo en el país, pero la poca información publicada y la experiencia de diversas agrupaciones y profesionistas dedicados al tema, confirman que la actitud de los familiares y conocidos es negar la realidad e importancia de la existencia del que, para los dolientes, es su hijo, que se trata de un duelo muy complicado… y muy solitario. [ii]
[i] Cf. cf Simmons R, Sing H, Maconochie N & Green J. 2006. Experience of miscarriage in the UK: Qualitative findings from the National Women´s Health Study. Social Science and Medicine 63: 1934-1946
Lovell, A. (1983). ‘Some Questions of Identity: Late miscarriages, Stillbirth, and Perinatal Loss,’ Social
Layne, L. (2003). Motherhood Lost: A Feminist Account of Pregnancy Loss in America . New York: Routledge
[ii] cf. Romo-Medrano Mora, Karina E. 2009. Missing Bodies: Experiences of pregnancy loss in a public hospital in Mexico City. (2009). Dissertation. Amsterdam Masters in Medical Anthropology, Universiteit van Amsterdam.
[i] Banco Mundial: Level & Trends in Child Mortality. Report 2011. Estimates by the UN Inter-agency Group for Child Mortality Estimation (UNICEF, WHO, World Bank, UN DESA, UNPD).
[ii] Hampton (opcit)
[i] Church, Lisa. 2002. Hope is Like the Sun: Finding Hope and Healing after Miscarriage, Stillbirth and Infant Death. Hampton, Virginia: HopeXchange Publishing.
Es muy difícil superar la perdida de un embarazo. Perdí uno cuando tenia 24 años, hoy casi 37 y siento que no tengo derecho a tener un hijo
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